Ediciones Universidad de Camagüey

Sitio de Ediciones Universidad de Camagüey, editorial de la Universidad de Camagüey "Ignacio Agramonte Loynaz"

Dos nuevos libros sobre Agramonte y Fidel

Bajo el sello editorial Verde Olivo, dos nuevos libros de escritores locales verán la luz, en versión digital en próximos días en Camagüey: Ignacio Agramonte y la guerra en Camagüey y Fidel 42 horas en Camagüey al paso de la Caravana de la Libertad.

Ambas obras son de la autoría del fallecido Rolando García Pares, quien fuera historiador del Ministerio del Interior aquí y de su esposa, Cándida Pedrosa Marichal, educadora de la Escuela de Profesores de Educación  Física (Epef) Inés Luaces.

Con sus firmas en el 2014 la Editora Política publicó: Fidel en Camagüey, una fuente de obligada consulta, que se inicia con una alusión a la estancia del Líder Histórico de la Revolución desde el 29 de julio  hasta el 28 de septiembre de 1947 en Cayo Confites, al norte de la provincia, donde se preparó para la expedición que pretendía liberar a República Dominicana de la dictadura  de Leónidas Trujillo.

Otras referencias históricas hizo García Pares sobre Sibanicú, uno de los territorios agramontinos con un papel sobresaliente en la lucha por la independencia de Cuba durante la guerra de los diez años. (Enrique Atiénzar Rivero/ Radio Cadena Agramonte)

Presentan en Italia libro de entrevistas de Gianni Miná a Fidel Castro

Esta semana en Italia se presentó un libro que recoge las conversaciones entre el periodista Gianni Miná y el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, líder histórico de la Revolución Cubana. Este evento es uno de los más destacados en el mundo editorial del año.

La presentación del libro se llevó a cabo en una conferencia en la Universidad de Génova, situada en la ciudad homónima en la región norteña de Liguria. Este evento forma parte de una gira organizada conjuntamente por la Fundación Gianni Miná y la Asociación Nacional de Amistad Italia-Cuba (Anaic), según una nota publicada por esta última entidad, reportó Prensa Latina.

El libro es único en su género, ya que recopila los encuentros entre Miná y Fidel, que comenzaron en 1974. Cuenta con prólogos de Jorge Amado y Gabriel García Márquez y un epílogo de Frei Betto. La edición estuvo a cargo de la cineasta Loredana Macchietti, viuda del reconocido periodista italiano.

El volumen incluye cuatro entrevistas realizadas al líder revolucionario, entre las que se encuentran las de 1987 y 1990, seguidas por otras dos, la última en 2015, un año antes del fallecimiento del Comandante en Jefe, en el marco de la visita del Papa Francisco a Cuba.

Estas entrevistas son un reflejo del periodismo responsable de Miná, de su habilidad para desafiar los dogmas impuestos por la prensa al servicio del imperialismo estadounidense y de su defensa de la obra humanista y social de la revolución en ese país latinoamericano.

Miná expresó, poco antes de su fallecimiento, que «Cuba es un ejemplo para el mundo, para mí representa la realización de la utopía», y agregó que ese país «tiene un sistema diferente al nuestro, socialista, no impuesto, sino elegido».

«Han estado pagando injustamente esta elección con un bloqueo económico durante más de 60 años y con mentiras innobles de algunos medios de comunicación que he estado tratando de desmontar durante treinta años», declaró en una carta abierta publicada en Italia el 15 de octubre de 2022.

Macchietti, presidenta de la Fundación Gianni Miná, estará presente en Génova, así como en los próximos eventos donde se discutirá este libro, programados en las ciudades de Trento y Rovereto, en la región alpina septentrional de Trentino-Alto Adigio.

La gira continuará por todo el país europeo, con el apoyo de los círculos de la Anaic distribuidos por toda Italia. (Texto y foto: PL)

Fidel, inspiración para todos los tiempos

Hay seres humanos que, si bien no se encuentran físicamente entre nosotros, perviven en el imaginario y el accionar cotidiano, no solo de sus contemporáneos sino de las generaciones que le suceden. Esa cualidad no se otorga por decreto, ni es el resultado de imposiciones de ninguna clase. Por el contrario, solo es posible ascender a tal dimensión cuando los pueblos identifican, y asumen, que quien los inspira es un paradigma, desde lo inacabado, del mundo mejor por conquistar.

Fidel Castro es, por derecho propio y méritos que jamás podrán ser mancillados, uno de esos elegidos en cualquier latitud. Su impronta, en innumerables dimensiones, desborda con creces la geografía antillana para calar, hasta los tuétanos, en la médula misma del Sur Global que no se resigna a ser vilipendiado.

Desde los albores de la lucha revolucionaria penetró en lo más hondo de los corazones de millones de personas en las más variadas geografías. Tras el triunfo épico de 1959, y la extraordinaria travesía emprendida para moldear un hombre y mujer nuevos, y una sociedad emancipada de las rémoras capitalistas, la fuerza de su ejemplo se acrecentó cada jornada. Brilló, con luz sin par, no solo en los días “luminosos y tristes” de la Crisis de Octubre de 1962, como lo catalogó ese otro gigante de la acción y las ideas que es el Che Guevara, sino en cada una de las empresas que acometió, en favor de los pueblos del mundo.

Ese barbudo, rebelde e indomable, que tendió puentes por doquier en aras de la paz mundial, se entregó en cuerpo y alma a la causa revolucionaria con pasión y energías siderales. El contacto permanente con el pueblo fue su mayor estímulo, y la savia de la que bebió para derrotar al imperialismo en cada trinchera.

Su pensamiento inagotable es un manantial, al que estamos obligados a acudir, de manera creadora y con espíritu de victoria en cada momento. Ese ideario no es un decálogo para repetir miméticamente. Es, desde el vigor proteico que lo sustenta, una llama que ilumina el sendero a transitar, por más escollos que se divisen en el horizonte.

Fidel, es un imperativo que nos reconforta, vivirá para todos los tiempos. No de forma pasiva, contemplando inerme el devenir social sino peleando, y venciendo, contra los demonios actuales y sus metamorfosis futuras. Su imagen gallarda nos llegará cada vez más, como expresión y certeza de que jamás nos rendiremos ante aquellos que intentan pisotearnos. En los éxitos que aun hoy no podemos anticipar, será también protagonista. Continuará siendo, en definitiva, para alegría de millones, el Comandante en Jefe de las ideas y la epopeya revolucionaria, donde quiera que estas emerjan como resultado de los estremecimientos telúricos que brotan de las entrañas de los pueblos. Ese Fidel sonriente, síntesis de lo mejor de nuestra cultura multipolar, renace cada mañana. Con él, igualmente, quienes creemos, desde el acervo martiano, en la utilidad de la virtud y el mejoramiento humano. (Hassan Pérez Casabona)(Foto: Prensa Latina)