Ediciones Universidad de Camagüey

Sitio de Ediciones Universidad de Camagüey, editorial de la Universidad de Camagüey "Ignacio Agramonte Loynaz"

Encuentro con Apolo y Clío regresa a la Universidad de Camagüey (+ Fotos)

La peña literaria Encuentro con Apolo y Clío, que coordinan la Universidad de Camagüey (UC) Ignacio Agramonte Loynaz y el Centro Provincial del Libro y la Literatura Enrique José Varona, regresó a la casa de altos estudios agramontina luego del receso por la etapa vacacional.

Encuentro con Apolo y Clío regresa a la Universidad de Camagüey

La actividad caracterizada busca promover el interés de los jóvenes universitarios por la literatura, así como compartir los textos que realizan los estudiantes que tienen una inclinación hacia la escritura de poesía, cuentos, novelas y otros perfiles literarios.

El encuentro estuvo dedicado al mártir Noel Fernández Pérez, quien realizó acciones importantes en Camagüey como miembro del Movimiento 26 de Julio, y a la figura de Camilo Cienfuegos, a propósito de enmarcarse la actividad en la Jornada Camilo-Che.

En esta ocasión el invitado especial fue el joven autor Lioneski Buquet Rodríguez, miembro de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba y la Asociación Hermanos Saíz, quien contó su experiencia como creador y dio algunos consejos a los jóvenes universitarios para motivarlos a amar la literatura. (Hilda C. Recio Costilla y Betzabé Cabreja Jeffers/Radio Camagüey) (Fotos: Perfil de Facebook de la Universidad de Camagüey)

Inicia en Camagüey Festival Universitario del Libro y la Literatura

El Festival del Libro y la Literatura (FULL) 2024 comenzó en la Universidad de Ciencias Médicas Dr. Carlos J. Finlay, dedicada en esta ocasión a Onelio Jorge Cardoso, el cuentero mayor, y al aniversario 57 de la creación del Instituto Cubano del Libro.

En el encuentro con los alumnos de la institución docente la joven autora Evelyn Queipo Balbuena presentó su libro Práctica salvaje, Premio de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba en Santiago de Cuba, donde se aleja de la poesía tradicional mediante el empleo de prosa poética, muy cerca del minicuento.

Ella recrea a su antojo la alegría, el amor, el erotismo, la amistad y trato entre las personas, en su propia voz y mediante un estilo que busca una nueva poesía, más cercana a la realidad.

Queipo Balbuena -autora de unos 15 títulos- recibió con esta publicación el Premio José María Heredia, se trata de un poemario basado en el comportamiento de los animales para alumbrar el desequilibrio emocional de los seres humanos, que describen una civilización cargada de violencia y otros sentimientos.

En el capítulo Domesticación, Evelyn amansa un poema con su ética que le hace vencer el ataque de los enemigos, texto disponible en la red de librerías de la provincia para que las nuevas generaciones aprendan a disfrutar de una poesía a la que no es muy común.

El Festival Universitario del Libro y la Lectura continuará hasta el próximo día 15 con presentaciones de diferentes volúmenes, intercambios poéticos y artísticos y la conferencia del destacado escritor Francisco López Sacha sobre la cuentística de Onelio Jorge Cardoso.(Luis Varcasia Era/Colaborador Radio Camagüey) (Foto: Tomada de perfil de Facebook del Centro Provincial del Libro Camagüey) 

Más de mil obras en la edición 64 del Premio Literario Casa de las Américas

Con más de mil obras en concurso, procedentes de varios países, se desarrollará la edición 64 del Premio Literario Casa de las Américas, entre los días 22 y 26 de abril .

Jorge Fornet, director del Centro de Investigaciones Literarias de la Casa de las Américas, dio a conocer en conferencia de prensa el jurado que evaluará los textos en cuatro categorías: Novela, Teatro, Literatura para niños y jóvenes y Ensayo de temas artístico-literario.

Serán el director y actor venezolano Carlos Arroyo, el dramaturgo colombiano Carlos Satizábal y el reconocido actor cubano Fernando Hechavarría, quienes fallarán entre 251 propuestas teatrales presentadas al certamen, destacó Fornet.

Resaltó que en el apartado de Novela, con 700 textos en concurso, el jurado lo integrarán Fabrizio Mejía, periodista y narrador mexicano; Hernán Ronsino, narrador y sociólogo argentino, y Lourdes de Armas, teatróloga de la mayor de las Antillas.

De manera especial, Fornet subrayó el regreso del escritor guatemalteco Arturo Arias al equipo que escogerá entre un centenar de obras a la mejor en la categoría de Ensayo, junto a Liliana Bellone, narradora y poeta de Argentina, y Leonardo Sarría, investigador y profesor de Cuba.

En Literatura para niños y jóvenes el jurado lo conformarán la cantautora y realizadora Liuba María Hevia, el periodista brasileño Ricardo Fernandes, y la narradora y traductora dominicana Geraldine de Santis.

México, Argentina, Cuba y Colombia son los países con más textos en concurso, refirió.

Según expresó el director del Centro de Investigaciones Literarias de Casa de las Américas, los expertos que integran los tribunales debatirán sobre temáticas como los aciertos y deudas de la escena latinoamericana, los rumbos de la literatura infanto-juvenil, el arte de la narrativa y el canon del ensayo en la región.

Detalló que el 25 de abril se presentarán los libros ganadores del Premio en 2023, mientras que el día 26 del propio mes será la ceremonia de entrega de los galardones correspondientes al año en curso, en la Sala Che Guevara de esa institución cultural.

La premiación culminará con un concierto del cantautor Diego Gutiérrez, quien señaló que será un recuento de su discografía, aunque también interpretará temas de su disco más reciente “Primeros auxilios”, que todavía no se ha estrenado.

El espectáculo, aseguró Gutiérrez, devendrá, además, en un tributo a los músicos y compositores de temas han formado parte de la historia de la Casa y del gran suceso cultural que fue el Movimiento de la Nueva Trova, pues parte de sus raíces están en esa instalación.

Celebraremos el aniversario 65 del espacio, que a pesar de los años se proyecta con fuerza al futuro, dijo el cantautor.

A la programación del premio literario se sumará la exposición “Arte popular de Latinoamérica en la colección de la Casa”, que se inaugurará el 23 de abril en la Galería Mariano.

En palabras de Silvia Llanes, directora de Artes Plásticas de Casa de las Américas, la muestra exhibirá la colección de árboles de la vida de la institución, similares al que engalana la Sala Che Guevara, así como piezas mexicanas de madera y amates mexicanos, textiles en proceso de conservación y cerámica.

Abel Prieto, presidente de Casa de las Américas, consideró que el Premio Literario que lleva el nombre de ese espacio cultural gestado por idea del Comandante en Jefe Fidel Castro y por la heroína Haydée Santamaría, es un certamen que apuesta por la calidad de los textos en concurso más allá de la remuneración económica.

A diferencia de otros lauros internacionales, el Casa, aseveró Prieto, destierra la visión de la cultura como una mercancía y eso lo evidencia el número de autores que se presentaron este año.

La Casa de las Américas es una de las primeras instituciones fundadas por la Revolución, el 28 de abril de 1959.

(Tomado de ACN)

Convocan en Camagüey a Premio de Poesía Aniversario del Instituto Cubano del Libro

En saludo al aniversario 57 de la fundación del Instituto Cubano del Libro (ICL), el próximo 27 de abril, y con el objetivo de estimular la creación poética, el Centro Provincial del Libro y la Literatura, el Centro de Promoción Literaria Gertrudis Gómez de Avellaneda y la Editorial Ácana convocan a la cuarta edición del Premio de Poesía Aniversario del ICL.

De acuerdo con la convocatoria publicada en el perfil oficial de Facebook del Centro del Libro en Camagüey, podrán participar todos los escritores residentes en Camagüey, pertenecientes o no a la filial lugareña de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba con obras inéditas.

La temática es libre y se podrá concursar con un conjunto de poemas de hasta 15 cuartillas en cualquiera de sus formas, métricas y estilos en formato digital, entiéndase un archivo Word, en Arial 12, interlineado a espacio y medio, con el título del conjunto en la primera página, y se presentarán bajo el sistema de lema o seudónimo.

Las obras deben ser enviadas a la dirección electrónica librocamagüey@gmail.com y el premio consistirá en su publicación en formato de plaquette y la promoción de la misma en los espacios que ofrece el Centro Provincial del Libro de Camagüey.

El plazo de admisión vence el 24 de abril y lo resultados serán dados a conocer el día 27 de abril, fecha que celebra el aniversario 57 de la fundación del Instituto Cubano del Libro. (Idaylén Rodríguez Rodríguez/Radio Cadena Agramonte) (Foto: PL/Archivo)

Todos los libros del mundo

Cuando me inicié como lector —muy tempranamente en mi vida— pensé que podría leerme todos los libros del mundo. Tanta era mi voracidad, tan grande y buena la oferta, que de veras lo pensé. Lo primero que cayó en mis manos fue la edición de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, entrega inaugural de la Imprenta Nacional de Cuba. Mi tío lo adquirió por unos centavos en marzo de 1959.

Al poco tiempo nos mudamos, de la ciudad de Santa Clara al batey del Central Carmita, donde no había biblioteca ni librería, pero los libros siguieron entrando a mi casa, procedentes de distintas manos; las de mi hermana mayor, estudiante de bachillerato entre 1963 y 1966, las más promisorias. Por algo más de tres pesos compró, en la feria del libro que uno de aquellos años se celebró en Santa Clara, el equivalente a una maleta de ejemplares.

“Las Ediciones Huracán, las colecciones Cocuyo, Radar, Espiral, Pluma en Ristre, Contemporáneos, Manjuarí, La Rueda Dentada, Literatura Universal, Voces y muchas más estuvieron durante décadas al alcance de todos los bolsillos, pues rara vez el precio de un libro sobrepasaba un peso”.

Así fue que tuve en mis manos los cuentos de Edgar Allan Poe y Robert Luis Stevenson, la compilación de Cuentos norteamericanos, preparada por José Rodríguez Feo, Memorias del club Pickwick, de Charles Dickens, Crimen y castigo, de Fiódor Dostoeivski, Mobi Dick, de Herman Melville, La princesa de Cleves, de La Fayette, Papá Goriot, de Honorato de Balzac, La vida es sueño, de Calderón de la Barca, El Don apacible, de Mijail Sholojov, y algunos más, que leí entre los 14 y 15 años.

Los libros siguieron acompañando mi adolescencia, juventud y madurez desde la creciente industria gráfica cubana y un sistema editorial que no paró de acopiar y poner al servicio de un pueblo ya alfabetizado —y escolarizado en su máxima expresión— todos los libros del mundo.

Las Ediciones Huracán, las colecciones Cocuyo, Radar, Espiral, Pluma en Ristre, Contemporáneos, Manjuarí, La Rueda Dentada, Literatura Universal, Voces y muchas más estuvieron durante décadas al alcance de todos los bolsillos, pues rara vez el precio de un libro sobrepasaba un peso. En ese sentido tengo la satisfacción de que el primer libro mío que pasó por la red comercial —el decimario Y dulce era la luz como un venado— publicado por la editorial Letras Cubanas en 1989, se vendió al precio de 0.40 centavos; el segundo, de 1991, por 1.20. Ambos se agotaron; el libro en aquellos días no competía con tanta desventaja contra el pan.

La crisis de impresión de libros que vivimos hoy, derivada de las agudas carencias asociadas a una economía bloqueada y en tropezosa reestructuración, no es la primera. Igual las que vivimos a inicios de los años setenta y en la década de los noventa.

De ambas el libro siempre salió airoso, porque en todo momento tuvo el respaldo de una voluntad política que parte del principio de que la construcción del socialismo, aun en las más complicadas situaciones, es una tarea de hombres cultos. La prueba de la permanencia de ese principio la tenemos en la Feria Internacional del Libro de este año, en su trigésimo segunda edición.

En relación con las crisis precedentes, me atrevo a comentar: a inicios de la década del setenta, recién emergido el país de la que se llamó “zafra de los diez millones de toneladas de azúcar” (fue de algo más de ocho) casi todas las industrias, incluyendo la gráfica, habían sido paralizadas para volcarse a las tareas de epopeya productiva; las librerías, a falta de novedades para vender, pasaron a una modalidad alternativa: el intercambio de libros.

“En las dos primeras décadas de este siglo se pudo incluso pasar a lo que se llamó ‘masificación’ de la cultura, que propició el nacimiento de muchas editoriales a lo largo del país y la consolidación de las que ya existían”.

La dinámica era sencilla: usted veía uno que le interesaba y se lo podía llevar, sin costo, siempre que dejara otro. Quizás muchos no sepan que fue así, o no lo recuerden, pero es real. Antes de que se recuperara la producción, desde mediados de la década del setenta hasta finales de los ochenta, nuestras visitas a las librerías no eran para la adquisición, sino para el trueque.

En 1990, como es conocido, colapsó el que llamábamos “campo socialista” —Unión Soviética incluida— y las publicaciones fueron de las primeras en sufrir el impacto: las editoriales y revistas recesaron. Fue entonces que se concretó el proyecto que llamaron de las plaquettes, experiencia que materializó eficazmente lo que hoy llaman “encadenamiento productivo”: el Instituto Cubano del Libro y la Integración Poligráfica instrumentaron un acuerdo mediante el cual, con la recortería de papel y los sobrantes de las bobinas con que se tiraban los periódicos, se producirían textos literarios en sueltos que se embuchaban en una cartulina doblada. Fue una variante de emergencia que salvó de la muerte a la circulación de la literatura. A medida que la crisis se iba superando, retornamos al libro.

Recordemos que en 1993 se despenalizó la divisa y que muchas producciones, entre ellas la del libro, pasaron a financiarse con esa moneda. También que aquellos días, por decisión del gobierno, la cultura disponía de todo lo que lograra ingresar, porque de esa forma, a través del esquema de financiamiento cerrado del Fondo para la Cultura y la Educación (Fonce), se recuperó con creces la producción de literatura impresa.

“La lectura y estudio de algunas de las variantes asumidas en las crisis anteriores pudieran tener utilidad para analizar y resolver el enorme problema que parece rebasarnos”.

En las dos primeras décadas de este siglo se pudo incluso pasar a lo que se llamó “masificación” de la cultura, que propició el nacimiento de muchas editoriales a lo largo del país y la consolidación de las que ya existían. Algunas de esas editoriales, con el tiempo, les subieron la parada a las nacionales en materia de excelencia de sus catálogos, diseño y acabado de sus libros. Con ellas se rompió una de las bases más dolorosas del fatalismo geográfico.

La crisis de hoy, seguramente más aguda que aquellas, nos presenta como alternativa la producción de libros digitales, en detrimento coyuntural del libro de papel. Pero me consta que existe la certeza de que es necesario recuperarlo en ese, su formato tradicional.

La lectura y estudio de algunas de las variantes asumidas en las crisis anteriores pudieran tener utilidad para analizar y resolver el enorme problema que parece rebasarnos. Y si a ello le sumamos la presencia de variables inéditas, como la existencia de nuevos actores económicos y —una vez más— la solidaridad de amigos del mundo, tendremos un repertorio posible para reanimar la producción.

Todos los libros del mundo esperan por sus lectores cubanos. La mayoría de los cubanos esperan por los libros. Hagamos que desborden nuestras bibliotecas en todos los formatos posibles, atesorables, acariciables, descargables, legibles, cada vez más bellos y profundos, ajenos a los criterios mercantiles con que se manejan en tantos sitios de alta tradición literaria. Ganemos el pan y hagamos el verso. El verso, aunque en otro sentido, alimenta tanto como el pan. (Por: Ricardo Riverón Rojas, para La Jiribilla.cu)

Concluyó en Santiago de Cuba la Feria del Libro

Con la comercialización de un millón 300 mil títulos impresos y más de dos mil digitales en toda Cuba, concluyó hoy la edición XXXII de la Feria del Libro.

En el Salón de los Vitrales de la Plaza de la Revolución, de Santiago de Cuba, Juan Rodríguez Cabrera, presidente del Instituto Cubano del Libro, refirió la realización del evento en las complejas circunstancias en que vive el mundo, y especialmente la isla caribeña por las restricciones impuestas por el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos.

Según expresó, se desarrollaron más de 6 200 acciones literarias y artísticas, y presentaron más de mil novedades en formato físico y digital, en tanto participaron 435 representantes de 56 países, cifra récord esta última, muestra de solidaridad y confianza en la mayor de las Antillas.

La asistencia total del público fue de más de dos millones 200 mil personas que, pese a las limitaciones, demuestran la avidez del pueblo, de manera especial niños y jóvenes, por el libro y la literatura, señaló.

Destacó la labor, en esta ocasión, de Salones Profesionales, proyecto Nuestra Historia, los pabellones infantiles Tesoro de Papel y las aulas de lectura.

El proyecto Cubadigital en su sexta edición, con el concurso de 97 entidades cubanas y extranjeras, representó una avanzada que se consolida en el uso de las nuevas tecnologías, para el bien de la cultura y el sector, manifestó.

Rodríguez Cabrera dijo que Brasil como país invitado de honor regaló un programa representativo de su cultura, arte y saberes, lo cual será recordado como un trascendente momento de las relaciones entre ambos países.

Señaló la amplia programación del evento, que se extendió por todo el territorio nacional y, además de contemplar las dedicatorias centrales, rindió homenaje a los más destacados escritores y hechos literarios de cada región.

Transmitió el reconocimiento a quienes, encabezados por el Partido Comunista de Cuba y el Gobierno, sortearon todos los obstáculos, a fin de brindarle a la familia cubana esta fiesta de las artes, que se reafirma cada año como el mayor evento cultural del país.

En la cita, el ensayista y crítico Francisco López Sacha, uno de los homenajeados del encuentro internacional, mereció el reconocimiento Visitante Distinguido, otorgado por la Asamblea Municipal del Poder Popular, por su loable contribución al desarrollo de la cultura local y nacional.

Sacha refirió que la feria es el espacio ideal creado por la Revolución cubana para establecer el principio de Fidel Castro de que la Revolución no le dice al pueblo, ¡cree! le dice, ¡lee!

Reconoció el esfuerzo, en aras de brindar libros de todo tipo y temáticas a la población, quien lo acoge muy bien.

A la ceremonia de clausura asistieron Beatriz Johnson, primera secretaria del PCC en la provincia, el gobernador Manuel Falcón, Fernando León Jacomino, viceministro de Cultura, y funcionarios e intelectuales del sector.

(Tomado de ACN)